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La Subida a Oroel se me hizo cuesta arriba

Dicen que al mal tiempo, buena cara, así que a carreras duras, titulares con chistacos. Porque sí, no era una carrera muy larga, pero la Subida a Oroel ha sido la prueba más difícil a la que me he enfrentado desde que empecé a correr hace unos meses.

Como ya dije en el post que escribí a modo de previa, sabía que se me iba a hacer dura. No estoy acostumbrado a hacer rutas de montaña, ni andando ni corriendo y eso lo noté considerablemente. Mi mejor tramo fueron los primeros 2 kilómetros (aproximadamente), hasta que llegamos al monte, cuando las cuestas aún no eran considerables. Una vez nos metimos de lleno en la peña, empezó mi suplicio.

Subida a Oroel

Dolores musculares por falta de costumbre

Desde muy pronto me empezó a doler la espalda por la posición que adopté para subir. Hasta el parador (mitad de la Subida a Oroel aprox.) fui intercalando tramos de andar y correr, pero a partir de ahí prácticamente desaparecieron mis tramos rápidos.

Los dolores lumbares cada vez eran más agudos, y me obligaron a parar varias veces a lo largo de la subida. Además, conforme iba acumulando kilómetros en mis piernas, éstas empezaron también a quejarse. Pero esta vez la retirada no la tenía como opción, así que tocaba tirar de orgullo para seguir.

Ey, pero que acabé la Subida a Oroel contento

Una vez salí de la zona arbolada a la explanada de la cima sentí una sensación increíble. En ninguna de las dos Medias Maratones había sentido tanta alegría por divisar una meta. ‘Corrianduve’ los dos kilómetros que me quedaban por delante y llegué a la meta en 1h 24 minutos y 30 segundos.

¿Pero por qué acabé tan contento la carrera? Básicamente porque las vistas ahí arriba son espectaculares, acababa mi ‘sufrimiento’ y me reunía con mis amigos Virginia (la que me lió para hacerla) y José Mari. Se podría decir que gracias a ellos y los consejos que me dieron sobreviví e hice un tiempo bastante decente y con el que estoy muy contento.

No puedo terminar este post de otra manera que mostrando mi gran admiración a los que hacen trail de gran fondo, son superhéroes. Por mi parte, ahora ya toca focalizarse en la maratón, que quedan 4 meses para preparar esos 42 kilómetros.

¡Y nada más! Espero que os haya resultado interesante y útil este post sobre cómo La Subida a Oroel se me hizo cuesta arriba. Cualquier duda, ya sabéis ponédmela en los comentarios o id a mis redes. Os espero en próximas publicaciones.

 

¡Hasta pronto majos!

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