Filosofadas Varias

Muertes por obesidad, la pandemia del siglo XXI

Si ahora me preguntaran por qué escribo este blog, tengo la respuesta muy clara: intentar hacer del mundo un lugar mejor. Intentar evitar algunas de las muertes por obesidad que se producen ahora mismo en el mundo, haciendo que se haya convertido en la pandemia del siglo XXI.

Quizás a alguno le parezca demasiado alarmista lo que estoy diciendo, pero no es así. La obesidad está considerada una pandemia por la Organización Mundial de la Salud. Esto se debe a que, cada año, al menos 2’8 millones de fallecimientos en todo el mundo están relacionados con el sobrepeso, atacando tanto a países ricos como pobres.

La letalidad de la obesidad es tan alta porque es un gran factor de riesgo en enfermedades no transmisibles como las enfermedades cardiovasculares (principal causa de muerte en el mundo en 2012), diabetes, enfermedades óseomusculares y más de 10 tipos de cánceres.

Muertes por obesidad

La obesidad en España

Primero quiero abordar este problema desde una perspectiva más cercana a mi persona. Aunque se trata de un país con un menor porcentaje de obesos entre su población que la media mundial, con un 16% (según la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos), los datos son alarmantes.

La obesidad es una tendencia al alza, también en España. Un 30% de los niños (entre 7 y 13 años) tiene sobrepeso. Unas cifras que se han multiplicado por 10 en los últimos 40 años. Esto haría que en 2030, 27 millones de adultos españoles tendrá obesidad o sobrepeso: un 80% de los hombres y un 55% de las mujeres.

Pero como si de un anuncio turbio de la teletienda se tratara, todavía hay más. Las muertes por obesidad en España ya superan las más de 100.000 cada año. Repito, 100.000 personas que están muriendo por una enfermedad evitable.

El precio de la obesidad

Pero la obesidad no solo tiene consecuencias humanas, también económicas. En 2016, la obesidad y los problemas relacionados con ella ya estában costando 1950 millones de euros, suponiendo un gran aumento del gasto sanitario.

Otro estudio de la OCDE, llamado “La pesada carga de la obesidad” apuntaba que el sobrepeso supone un gasto adicional de 265 a cada persona al año. Pero no queda ahí la cosa, ya que está demostrado que con un mayor número de personas obesas, dado su riesgo de sufrir enfermedades, el rendimiento laboral es menor. Suponiendo una reducción del 2’9% del PIB anual.

Y yo solo digo que si sube el gasto y bajan los ingresos, el resultado no puede ser bueno.

Obesidad, epidemia mundial

La obesidad en el mundo

Pero España, simplemente, es un punto de un problema global. La Organización Mundial de la Salud señala que casi un 40% de la población adulta tiene sobrepeso. Quizás así no nos parezca mucho, pero en cifras absolutas se traduce que casi 2 mil millones de personas tienen exceso de peso y 650 millones son obesos.

Estos números, en relación a lo que he comentado anteriormente sobre las muertes por obesidad me dan miedo. ¿Realmente estamos avanzando como sociedad? En la actualidad, el sobrepeso mata más que la hambruna; los niños que están naciendo ahora tendrían una menor esperanza de vida que sus padres, por primera vez en la historia de la humanidad.

La problemática de la obesidad infantil

Este es un tema muy alarmante, a la vez que delicado para mí. Yo mismo sufrí obesidad infantil, y siendo pequeño no te das cuenta de nada de esto. Nadie te da unas nociones de nutrición en el colegio. Por eso es fundamental el papel de los padres para detenerla.

En 2019, aproximadamente 380 millones de menores de 19 años tenían sobrepeso u obesidad. Las cifras crecen a un ritmo brutal. Cuando solo un 1% de los niños era obeso en 1975, ahora estamos hablando de un 6% en niñas y un 8% en niños: 124 millones. Y es que no es un problema que solo afecte a los países ricos. Por ejemplo, en África, la tasa de menores de 5 años con sobrepeso se ha disparado un 24% desde el año 2000.

Además, niños obesos terminan siendo adultos obesos, al menos en el 83% de los casos. Y aún siendo jóvenes están sufriendo enfermedades impropias de su edad en otra época, como la diabetes tipo 2 o la hipertensión arterial.

El problema de la obesidad infantil

¿Cómo podemos combatir la obesidad?

Esa es una pregunta que me llevo haciendo varios años y uno de los motivos principales por los que creé este blog. A nivel individual, una de las cosas más sencillas que podemos hacer para combatir las muertes por obesidad es darle voz a este problema para que se genere una conciencia social del mismo.

Pero luego ya, los cambios para adelgazar que recomienda la OMS serían:

  • Reducir la ingesta total de calorías provenientes de las grasas y el azúcar.
  • Aumentar el consumo de frutas y verduras, así como de frutos secos y granos completos.
  • Realizar actividad física regularmente. Es decir, unos 60 minutos al día en los niños y unos 150 minutos a la semana para los adultos).

La política es el factor clave en la lucha

Sin embargo, solos como individuos podemos hacer relativamente poco. Necesitamos que ese estilo de vida saludable sea incentivado desde los gobiernos. Habitualmente vemos anuncios sobre la prevención en las carreteras, cuando, por ejemplo, en el último año fallecieron 1.098 personas “”””solo”””” (no debemos olvidar de que detrás de los números hay personas).

Necesitamos que se hagan políticas similares a las que se ejercen con el tabaco. Una lacra por la que fallecieron 50.000 personas en el último año en España, la mitad que por la obesidad. La OMS sugiere que se implementen medidas que faciliten el acceso a alimentos saludables y a la realización de actividad física.

Pero no solo tienen que realizar políticas dirigidas hacia los ciudadanos, también deben dirigirse hacia el otro agente: la industria alimentaria. El máximo organismo sanitario también hace una serie de recomendaciones a este tipo de empresas:

  • Reducir el contenido de grasa, azúcar y sal de los alimentos procesados.
  • Asegurar que las opciones sanas y nutritivas están disponibles y se las puede permitir todo el mundo.
  • Restringir el marketing de productos altos en azúcar, sal y grasas, especialmente en aquellos dirigidos a niños y adolescentes.
  • En el trabajo, asegurar la disponibilidad de comida saludable y apoyar la actividad física habitual.

Como veis, esto es un problema muy grande. Las muertes por obesidad aumentan cada vez más y debemos hacer algo para cambiarlo entre todos. Yo seguiré con este blog, dando consejos y luchando porque no solo sobrevivamos, sino que vivamos bien.

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